Rafael Quesada
Director del complejo industrial de Repsol Cartagena y presidente de la Asociación de Empresas del Valle de Escombreras
El sector energético y las infraestructuras necesarias para el desarrollo de su actividad son pilares fundamentales para el desarrollo económico y social de la Región de Murcia. En un contexto marcado por la transición energética, nos enfrentamos como sociedad al reto de conjugar sostenibilidad y competitividad industrial. Para lograrlo, resulta esencial adoptar un enfoque de neutralidad tecnológica que asegure una transición sostenible en los ámbitos económico, social y ambiental. Avanzar en esta dirección exige, además de visión estratégica y un importante esfuerzo inversor por parte de la industria, contar con unas infraestructuras capaces, modernas y resilientes. Conexiones eficientes con el puerto de Cartagena, redes de transporte y sistemas energéticos bien desarrollados, junto a la incorporación de nuevas tecnologías, permitirán consolidar a la Región como un nodo industrial y logístico competitivo en el Mediterráneo.
Este proceso requiere planificación a largo plazo y estabilidad regulatoria. La inversión en infraestructuras debe ser constante y estar alineada con los compromisos de la Agenda 2030, impulsando la innovación y la colaboración entre administraciones y empresas. Solo así podremos desarrollar un modelo energético que integre sostenibilidad, competitividad y seguridad de suministro.
La transición energética es uno de los mayores desafíos y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para la Región de Murcia, que cuenta con activos industriales y logísticos que la sitúan en una posición privilegiada para avanzar en este proceso. Esta transición no es únicamente una cuestión ambiental, sino también una oportunidad para atraer inversión, generar empleo cualificado y consolidar un tejido empresarial innovador. Proyectos vinculados a energías renovables, hidrógeno verde o biocombustibles son ya una realidad en nuestro entorno, y su desarrollo será clave para avanzar en el posicionamiento de la Comunidad Autónoma como enclave estratégico.
Uno de los principales activos industriales de la Región se encuentra en el Valle de Escombreras, que desde hace décadas demuestra el papel clave del desarrollo industrial y del liderazgo empresarial. Las compañías del sector están llamadas a impulsar esta transformación, aportando conocimiento, tecnología y capacidad inversora. La energía y las infraestructuras no son solamente sectores productivos: son la base sobre la que se construyen el bienestar y la competitividad de la Región. Apostar por ellas desde la innovación y la sostenibilidad es apostar por el progreso.
Las empresas integradas en la Asociación del Valle de Escombreras (AEVE) generaron en el año 2024 un impacto económico total de 5.200 millones de euros en valor añadido bruto y promovieron más de 26.800 empleos entre directos, indirectos e inducidos. En términos de PIB, generaron un impacto económico que equivale 12,4% del PIB de la Región de Murcia. Estas cifras avalan la solidez del tejido empresarial, que está preparado para afrontar los retos de la transición energética.
La colaboración público-privada será determinante para impulsar proyectos estratégicos que refuercen la posición de la Región de Murcia, desde una visión de futuro compartida y alineada con la sostenibilidad, la competitividad y el progreso.