Pedro Pablo Hernández
Presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena
La logística y el transporte se han convertido en un factor determinante de competitividad territorial. En una región tan abierta al exterior como la Región de Murcia, con un tejido productivo fuertemente orientado a la exportación, la eficiencia de las cadenas logísticas ya no es un elemento accesorio, sino una condición imprescindible para el crecimiento económico, la atracción de inversión y la generación de empleo.
Hoy, las empresas no compiten de forma aislada, sino como parte de cadenas de suministro cada vez más complejas, globales y exigentes. En ese contexto, la logística ha dejado de ser una función meramente operativa para convertirse en una herramienta estratégica. La fiabilidad, la capacidad de adaptación, la predictibilidad y la integración entre modos de transporte son tan relevantes como el coste o el tiempo de tránsito. Los recientes episodios de disrupción en el comercio internacional han reforzado la importancia de contar con sistemas logísticos resilientes, capaces de responder a escenarios cambiantes.
El Puerto de Cartagena desempeña un papel esencial dentro de este sistema. Su posición estratégica en el Mediterráneo, su especialización en tráficos energéticos, industriales y agroalimentarios, y los volúmenes alcanzados en los últimos ejercicios lo consolidan como uno de los principales nodos logísticos del país. Pero el verdadero valor del puerto reside en su integración con el territorio y en su capacidad para actuar como catalizador de innovación logística, impulsando soluciones más eficientes, digitales y sostenibles.
La Región de Murcia cuenta además con un sector del transporte por carretera altamente profesionalizado y con operadores logísticos cada vez más especializados, que han evolucionado hacia modelos de servicio integral. Estos operadores no solo transportan mercancías, sino que gestionan información, inventarios, trazabilidad y servicios de valor añadido, apoyándose en la digitalización y en el uso intensivo de tecnología para optimizar procesos, reducir costes y mejorar la calidad del servicio.
La intermodalidad se sitúa, por tanto, en el eje de la estrategia logística de futuro. El desarrollo del Corredor Mediterráneo, el impulso al transporte ferroviario de mercancías, con hitos recientes como la puesta en marcha de la estación intermodal en la dársena de Escombreras en este primer semestre, y la consolidación de plataformas logísticas como las Zonas de Actividades Logísticas son actuaciones determinantes para avanzar hacia un modelo de transporte más eficiente y sostenible. La combinación inteligente de estos elementos permite reducir emisiones, reforzar la competitividad del tejido empresarial y dar respuesta a los objetivos de descarbonización que marca la agenda europea, configurando un sistema logístico verdaderamente integrado.
Todo ello requiere una estrecha coordinación público-privada. La planificación de infraestructuras, la atracción de inversión, la innovación tecnológica y la transición hacia una logística más sostenible solo pueden abordarse desde la colaboración entre administraciones, empresas y operadores, un enfoque que queda claramente recogido en el nuevo Plan Industrial del Gobierno regional. La logística es, en definitiva, una política económica. Apostar por su fortalecimiento es apostar por una Región de Murcia más conectada, más competitiva y mejor preparada para afrontar los desafíos del futuro. Desde el Puerto de Cartagena trabajamos con esa visión compartida: impulsar un sistema logístico moderno, innovador, sostenible e integrado, al servicio del desarrollo regional.